Ansiedad

Share

LA ANSIEDAD

La ansiedad no es ni más ni menos que una respuesta de nuestro cuerpo, que se produce ante situaciones peligrosas o desafiantes y que nos preparar para luchar o huir. El concepto de ansiedad tiene su origen en el término latino anxietas. Se trata de la condición de una persona que experimenta una conmoción, intranquilidad, nerviosismo o preocupación.

La ansiedad normal se presenta en episodios poco frecuentes, con intensidad leve o media y de duración limitada, ante estímulos previsibles y comunes y con un grado de sufrimiento y limitación en la vida cotidiana acotada. En cambio la ansiedad a niveles patológicos se caracteriza por sucederse en episodios reiterativos, de intensidad alta y duración excesiva, con alta y desproporcionada reactancia a la amenaza, provocando gran sufrimiento y notable interferencia en la vida diaria.

Leer más

ANSIEDAD FRENTE A LOS EXÁMENES

El estrés o la ansiedad ante los exámenes es una problemática muy común durante los meses evaluativos: junio, septiembre o enero y febrero, dependiendo del centro o programa de evaluación. Altamente incómoda causa malestar generalizado y puede acabar jugando malas pasadas.

Los estudiantes a veces se juegan mucho en los exámenes. Su futuro académico está en juego y es en estas ocasiones cuando surge la llamada ansiedad ante los exámenes.

Leer más

ATAQUES DE PÁNICO

El ataque de pánico es una enfermedad real que se puede tratar satisfactoriamente. Se caracteriza por ataques repentinos de terror, usualmente acompañados por latidos fuertes del corazón, transpiración, debilidad, mareos, o desfallecimiento.

Durante estos ataques, las personas con trastorno de pánico pueden acalorarse o sentir frío, sentir un hormigueo en las manos o sentirlas adormecidas; y experimentar náuseas, dolor en el pecho o sensaciones asfixiantes. Los ataques de pánico usualmente producen una sensación de irrealidad, miedo a una fatalidad inminente o miedo de perder el control.

Leer más

TRASTORNO OBSESIVO-COMPULSIVO

Las personas con trastorno obsesivo compulsivo tienen pensamientos persistentes y perturbadores (obsesiones) y usan los rituales (compulsiones) para controlar la ansiedad producida por estos pensamientos. La mayoría de las veces, los rituales terminan controlando a esas personas.

Por ejemplo, si las personas están obsesionadas con los gérmenes o la suciedad, pueden desarrollar una compulsión de lavarse las manos una y otra vez. Si desarrollan una obsesión con respecto a los intrusos, pueden cerrar y volver a cerrar las puertas muchas veces antes de irse a dormir.

Leer más