Mobbing y burnout

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¿Estás siendo víctima de un proceso de hostigamiento psicológico en el trabajo?
No te preocupes, ¡al juego sucio se sobrevive y se gana!

El mobbing (acoso laboral) y el burnout (síndrome de estar quemado) son dos problemas de salud laboral diferentes. Ambos son la causa de un elevado absentismo laboral e, incluso, del abandono de la profesión. Los efectos del burnout y del mobbing pueden ser similares debido a la indefensión aprendida por parte del trabajador afectado.

El burnout constituye una fase avanzada del estrés laboral y puede llegar a causar una incapacitación total para volver a trabajar. El síndrome de estar quemado es una situación de inadaptación al entorno del trabajo. El conflicto surge entre la persona y el trabajo mientras que en el mobbing surge entre personas.

El burnout surge cuando se desequilibran las expectativas individuales del profesional y la realidad del trabajo diario. Se considera un trastorno adaptativo crónico.

En el mobing está implicito el acoso. Cuando hablamos de acoso estamos haciendo referencia a una presión laboral que tiende a la autoexclusión. Puede existir acoso sin que haya depresión laboral. El mobbing siempre es la causa y la depresión puede ser una consecuencia. El mobbing es tan sólo un de los posibles conflictos laborales que se pueden producir en el sí de la empresa.

Características del mobbing

  • Consiste en un maltrato de palabra u obra o ambos a la vez.
  • Se dirige contra un trabajador, subordinado, o compañero de trabajo incluido un superior jerárquico, pero normalmente es el uso extralimitado del poder de dirección.
  • Es de carácter continuado y deliberado.
  • Trata de desestabilizar a un trabajador y destruirlo psicológicamente.
  • Lleva implícito el ánimo de provocar malestar, humillación y hostilidad.
  • Puede llegar a actos de violencia física o psíquica en extremo.
  • El trabajador puede haber tenido hasta ese momento un excelente rendimiento.
  • Puede ser difícil demostrar los hechos para realizar la denuncia.
  • La finalidad última es que el trabajador renuncie a su trabajo.

Claves que indican la existencia de mobbing

  • A la víctima se le prohibe hablar con los compañeros.
  • No se responden a sus preguntas verbales o escritas.
  • Se instiga contra la víctima a sus compañeros.
  • Todo lo que dice la víctima se tergiversa y se vuelve en su contra.
  • Se la excluye de fiestas y actividades sociales.
  • Los compañeros evitan trabajar a su lado.
  • Se hacen comentarios malintencionados sobre la víctima.
  • La víctima es denigrada y puesta en evidencia ante sus jefes.
  • Sus propuestas son rechazadas por principio.
  • Se ridiculiza su aspecto físico.
  • Se la quita toda posibilidad de actividad e influenciar.
  • Se la hace trabajar paralelamente con la persona que será su sucesora.
  • Se la responsabiliza de errores cometidos por otras personas.
  • Se la dan informaciones erróneas o falsas.
  • Se la niegan cursos de reciclaje y formación.
  • Se la asignan puesto de trabajo o mesa sin previo aviso.
  • Es controlada y vigilada con rigor inusual.
  • Se manipulan sus herramientas de trabajo para estropearlas.
  • Se abre o interfiere su correspondencia.
  • Se la ponen dificultades o recibe amenazas si pide permisos especiales a los que tiene derecho.
  • Los compañeros difunden rumores sobre la víctima.
  • El jefe la critica con frecuencia y sin razón.
  • Se la trata como si fuera transparente o invisible.
  • Se la asignan tareas muy por debajo de su categoría o capacitación.

¿Cómo se sienten las víctimas del mobbing?

Normalmente las víctimas de estos trastornos no hablan o expresan su malestar por miedo a que nadie los entienda, los crea, o los tome en serio, a que se reduzcan sus oportunidades en el futuro o a que afecte negativamente a sus carreras profesionales.

La víctima suele tener miedo de que si denuncia la situación incremente la intensidad del ataque; incluso llegan a temer agresiones físicas, debido a las amenazas que reciben.

Suelen sentirse culpables o con mala consciencia, debido a la acción manipuladora que sobre ellos realizan los acosadores.

Suelen presentar algún tipo de personalidad no confrontativa con tendencia a la mediación, respecto de los propios derechos, lo que los hace diferir la respuesta o sencillamente permanecer impasibles ante las agresiones de qué son objeto.

Temen que la denuncia o defensa legales de sus derechos remueva recuerdos muy dolorosos o desagradables de las situaciones sufridas en el mobbing que habían quedado reprimidas.

Suelen permanecer en la indefensión temiendo que prevalga más las perversas capacidades del acosador por mentir y manipular que sus propios recursos personales por hacerlas. Esto es el efecto de una autoestima atacada y deteriorada.
Confían poco en la respuesta institucional y organizativa ante la denuncia.
Temen repetir el destino laboral de otros trabajadores anteriormente acosados, que acabaron a su vez abandonados a la suerte.

¿Qué hacer si detectamos que somos víctimas de una situación de acoso?

  • Registra o escribe las situaciones de acoso anotando las fechas, horarios, lugares y posibles testimonios, incluyendo aquellas personas que no han presenciado, pero sí han tenido conocimiento de los hechos.
  • Escribe qué es lo que te dijo el acosador y los sentimientos que te provocaron.
  • Conserva cualquier objeto que te envíe el acosador: cartas, correos electrónicos, regalos, registro de llamadas telefónicas…
  • Habla de tu problema con tus compañeros de trabajo y personas más cercanas.
  • Averigua si el acosador está acosando o ha acosado a otras personas.
  • Es conveniente que le comuniques por escrito que su comportamiento es inapropiado y que no estás dispuesto a aceptarlo.
  • Informa del acoso al jefe inmediatamente superior, director de personal o director general.
  • Busqua apoyo médico y/o psicológico si lo precisas. Acude a personal calificado para recibir el apoyo jurídico y psicológico necesario antes de emprender cualquier acción legal.

Recuerda que…

El abuso de poder, manipulación y comunicación perversa pueden remitir si desarrollamos recursos para afrontarlos.