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¿Os habéis preguntado qué ocurre cuando estáis viendo una cara sonriente? ¿Qué diferencias emocionales sentimos cuando la cara es triste o está enfadada? ¿Quizá nos convertimos en lo que vemos y sentimos lo que sienten nuestros congéneres? ¿Nos identificamos con nuestro ambiente hasta el punto de mimetizarnos con él?

Cuando nos encontramos en compañía de gente alegre y risueña, nos sentimos contentos y con ganas de reír. Esto sucede porque cuando percibimos un ambiente alegre o una expresión de la cara sonriente, se activan unas células nerviosas llamadas neurona espejo que nos impulsan a sonreír.

Gracias a las neuronas espejo podemos sacar conclusiones sobre el efecto que tiene en nosotros a nivel emocional estar expuestos distintas expresiones faciales.

Llamamos neuronas espejo a un tipo de neuronas que se activan cuando vemos a una persona realizar una acción y desarrollamos la misma acción que observamos. Estas neuronas, especialmente ubicadas en área de Broca y corteza parietal del cerebro humano, reflejan la acción de la otra persona, ejecutando la acción que refleja como en un espejo, de ahí su nombre.

Las neuronas espejo desempeñan un papel importante dentro de todas las capacidades cognitivas de nuestro cerebro, especialmente las asociadas a nuestra esfera más social. Comprender las intenciones de los otros, la imitación y desarrollar empatía nos hace eficaces en nuestra vida social y parece ser que nos valemos de las neuronas espejo para ello.

Si ante una negociación importante sonreímos, probablemente nuestro interlocutor acabe haciendo lo mismo, dándonos el poder de cambiar el ambiente a nuestro albedrío, podemos hacerlo mucho más agradable y distendido aumentando nuestras posibilidades de éxito. Todas estas habilidades son entrenables en terapia y hoy los psicólogos podemos apoyar nuestro trabajo en una base neurocientífica.

Siendo conscientes de esto y apoyados por la neurociencia, la psicología del comportamiento puede ayudarnos a mejorar no sólo nuestro estado de ánimo, sino a cambiar y mejorar el ambiente dónde vivimos.

¿Has estado alguna vez en una situación en la que te has encontrado mal sin saber por qué? Quizá este sentimiento sea reflejado por otra persona y no seamos conscientes de ello, quizá no nos pertenezca, pero lo vivimos como sí. Detectar y cambiar estos estados puede cambiar tu visión y tu vida.

Buenos días, ¿empezamos?

 

La vida me ha enseñado que la gente es amable, si yo soy amable;

que las personas están tristes, si estoy triste;

que todos me quieren, si yo los quiero;

que todos son malos, si yo los odio;

que hay caras sonrientes, si les sonrío;

que hay caras amargas, si estoy amargado;

que el mundo está feliz, si yo soy feliz;

que la gente se enoja, si yo me enojo;

que las personas son agradecidas, si yo soy agradecido.

La vida es como un espejo: si sonrío, el espejo me devuelve la sonrisa.

La actitud que tome frente a la vida, es la misma que la vida tomará ante mí.

El que quiera ser amado, que ame.

Mahatma Gandhi.

 

 

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